miércoles, enero 23, 2008

Seguimos como amigos?

Every time I see you falling
I get down on my knees and pray
Im waiting for that final moment
You'll say the words that I cant say

-Bizarre Love Triangle, by Frente


Teóricamente cuando tenemos cierta edad se espera que sepamos concluir una relación bajo ciertos términos, se espera que sepamos “terminar como adultos” y al referirnos a “terminar como adultos” visualizamos el finiquito de una relación sin el dramatismo que nos persigue en la adolescencia; sin las súplicas, odio, llanto, humillaciones, gritos ni ofensas. Básicamente “sin dramas”,

Desafortunadamente aunque estemos seguros de nuestra decisión, terminar una relación no siempre es fácil. Así hayamos compartido grandes momentos con la otra persona, no podemos seguir atados a alguien por quien no tenemos el mismo sentimiento; aunque pretendamos seguir ahí para no herir a nadie.

Solemos perder de vista que la indiferencia lastima y la falta de valor para decir “lo siento, no podemos seguir” duele aún más. El escondernos de la pareja no nos llevará mas que a lastimar de una manera sumamente cruel a la otra persona y por tratar de evitarle un daño HOY, le estamos creando un nudo emocional que podrá durar meses y que incluso nos dañará también porque ese nudo nos ata con la otra persona.

Enfrentar a la persona con la que vamos a “terminar” es una labor difícil. Se requieren valor y madurez emocional para mirar a los ojos a la otra persona y decirle que queremos finiquitar la relación, aun sabiendo que eso podrá herirla, pero se requiere ante todo mucho respeto hacia esa otra persona y hacia nosotros mismos. Por ello aún siendo adultos y contando con la madurez que se espera, el terminar una relación con “gracia” es complicado y repito, cuestión de madurez emocional y en esa materia no todos salimos bien librados.

En otras circunstancias habrá factores que dificultarán el pararnos frente a frente e informar del “cambio de sentimientos” y en esas situaciones podríamos recurrir a métodos que más fríos, como el msn, el correo electrónico, la llamada telefónica, el fax o incluso el correo aéreo pero como adultos también tenemos la capacidad de convertir esa herramienta “fría” en un medio de transporte que de una manera sensible explique a la otra persona que la relación no puede continuar; bien podemos aprovechar el medio y terminar la relación de una manera tajante y cruel o bien podemos tratar hacerlo como si fuera de frente; entonces deberemos mencionar motivos y probablemente habrá disculpas por lo hecho y disculpas por lo no hecho; lo ideal incluso sería dejar perfectamente claro a la otra parte que el sentimiento ya no existe, y –dependiendo de la situación- aclarar que se pretende que el término de la relación sea definitivo.

Después de todo, la pregunta es:

"Podemos seguir siendo amigos?"

Debemos considerar que terminemos la relación de frente o por causas de fuerza mayor lo hagamos por métodos menos personales, la reacción de la otra persona depende en mucho de cómo expliquemos el término de la relación y del empleo de la línea “podemos seguir siendo amigos”; frase que en ocasiones va enfatizada con signos de interrogación, en otras ocasiones lleva signos de admiración y en otras simplemente se escucha como una línea necesaria y carente de sentido; algo que “debemos decir” y es que en ocasiones sentimos obligatorio el mencionar la consabida línea.

De acuerdo, muchas veces el sentimiento es sincero y muchos de nosotros esperamos realmente sostener una relación amistosa con la otra persona pero no es tan simple; después de todo, cuando una relación termina así sea “mutuo acuerdo” siempre es una de las partes quien lo sugiere, sea por necesidad, por prudencia, por gusto e incluso por inducción... después de todo ¿alguien puede negar haber hecho alguna vez algo para que la otra persona terminara la relación y no quedar entonces como “el malo del cuento”?.


Por ello considero
sanamente necesario tomar un tiempo sin establecer contacto con la otra persona para limpiar el ambiente, para aclarar las ideas y para aceptar los hechos. Sin el tiempo necesario que depende de cada persona para cerrar el ciclo, el cambio de modalidad nos dejará llenos de confusiones y frustraciones por lo que creo sanamente necesario vivir un periodo de soledad para asimilar el cambio y no caer en vicios como “traer el pasado de regreso”; aceptar que la relación concluyó y evitar la fantasía del “reencuentro sentimental”, que aún si existiera en un futuro, sería un nuevo comienzo y una relación diferente, porque ambas partes han cambiado.


Para llegar lo anterior; el primer paso es sincerarnos con nosotros mismos y el segundo es dar la cara a la otra persona... tratemos de actuar con sensatez y sensibilidad pero sí aún intentando terminar las cosas en paz, la otra parte recurre al drama o al chantaje deberemos protegernos para impedir que nos afecte; evitar que nos haga sentir RESPONSABLES de su infelicidad o nos haga retroceder en la decisión, porque después de todo; una cosa es terminar una relación y otra es responsabilizarnos de "arruinar la vida" de alguien... tampoco exageremos.


“Somos responsables de la forma en que cada situación nos afecte”

5 comentarios:

Anónimo dijo...

:O( Ay niña, no me digas que ya fue... ¿Qué pasó???

Gina Jess

Anónimo dijo...

Qué lindo está tu blog!!! :)
Saludos!!

The Coffee Lady dijo...

Jess: Oh no!!! Todo INCREÍBLE, gracias!! tenía esta entreda en el "tintero" desde hace unos 5 meses, pero hablando con una de mis grandes amigas antier me decidí a publicar. De lo de más ¿qué te digo? TENEMOS QUE PLATICAR!!! jaja! demasiados cambios!

Espero que John y tu estén pasándola increible con estas novedades. Un besote!!


Paloma;*:
Gracias, niña!! Bienvenida cuando quieras regresar.
Un beso!

Tamujin dijo...

Tienes mucha razon en lo que has escrito. Es en verdad muy dificil enfrentar a la pareja con un tema como este, pero es tambien muy necesario por salud mental hacerlo.

Saludos!

Erick dijo...

Creo que lo más difícil es cuando la madurez no está presente en ambas partes. Un diálogo de sordos.

Creo que nadie tiene la capacidad de arruinarle la vida a otro ser humano. Nadie es tan importante. Sólo uno mismo.