martes, septiembre 18, 2007

La analogía de las galletas

O simplemente "Lo complicado de lo simple"



La semana pasada, Kat dijo una frase que me recordó a cuando tenía 18 añitos y usaba dicha línea como "nickname" en el ICQ. Todo comenzó porque según yo, la cubierta de las galletitas que me encantan era de
harina y así lo creía hasta ese día en que Kat me informó que la cubierta de las galletitas por las que tanta afición profeso es nada más y nada menos que "icing sugar" (azúcar glass, en México).

"No sabes distinguir lo complicado de lo simple", dijo citando a Bunbury.

Tuve entonces que hacer introspección (y retrospección) para darme cuenta de que muchas veces he confundido con harina lo que es en realidad azúcar glass y viceversa... y a cual más le parece tan sencillo distinguir algo tan simple!!. Creo que esa dificultad para distinguir cosas tan simples me ha hecho complicarme gran parte de la vida.

Afortunadamente, siempre ha habido alguien o algo que me hace ver lo que había perdido de vista y con esa analogía empiezo.

Me encantaba algo que no podía siquiera describir adecuadamente. Me encantaba algo que no era lo que yo creía.

No por ello han dejado de gustarme esas galletitas; simplemente, después de eso, al comer una y saber que lo que hacía su cubierta deliciosa no era harina, mi galleta tuvo un sabor distinto; la disfruté poniendo mucho más atención a su sabor... y es que no es lo mismo CREER en algo que CONOCER algo.

No es lo mismo mirar que observar, no es lo mismo pensar que analizar. Analizando pude distinguir gran parte de los ingredientes y ello definitivamente fue una reveladora experiencia que me prometí repetir en muchos otros aspectos y el viernes pasado tuve oportunidad de comenzar mi nuevo proyecto de "análisis de elementos".

Tuve la grandiosa oportunidad de escuchar y observar un entorno que antes me parecía familiar, un entorno que creía conocer. Gracias a un sabio consejo que llegó a mí en forma de mensaje de texto al celular, me quedé quieta y en silencio observando con detenimiento un río revuelto que se formaba a mi alrededor y -siguiendo el mismo consejo- al no involucrarme en todo aquello que escuchaba y observaba, pude distinguir muchos detalles que jamás había notado; observé actitudes y miré todo tan ajeno a mí, que reconocí que muchos elementos de aquello que me parecía tan familiar no eran en verdad lo que tanto tiempo creí que eran.

Sentí nauseas en muchos momentos, llené hojas completas con letras y me llené de "notas mentales"... pero al final de la jornada me gustó saber en dónde estaba parada.

Me gustó entender un poco más nuestra "naturaleza humana".

"..and at the end of the day..." puedo decir que observando aquel río revuelto que aún parece negarse a la calma, he aprendido mucho más de lo que esperaba.



Agradezco sinceramente a todos los involucrados.