domingo, marzo 18, 2007

Derecho y Responsabilidad


Es naturaleza humana y DERECHO humano sentir ira. Es natural, normal e incluso respetable.Todos tenemos momentos de ira, de rabia y en el mejor de los casos de enojo.

Como en cada situación que se nos presenta, el detalle importante es tomar la decisión correcta. Esto es, podemos estar furiosos, sumamente enojados o iracundos, pero es también una capacidad humana el decidir si queremos herirnos, herir a alguien más o si queremos controlarnos para evitar que la situación se complique.... y es que a mi me parece que la ira entre más la externas más la sientes. Y es que a mi me parece que esa actitud de querer arreglar todo en el momento en que sucede solo funciona con éxito cuando las partes involucradas son emocionalmente maduras.

Cada individuo (como tal) tiene el poder de elegir de qué forma afectará su conducta un estado anímico, y es que con toda libertad existe una responsabilidad y si bien tenemos libertad para enojarnos, también tenemos la responsabilidad de asegurar al menos -y pensando "sanamente egoísta"- nuestro propio bienestar, ya no hablemos del de las demás personas, el propio, porque la ira es un estado anímico que como todos, involucra estados químicos y por ende pasa por etapas. Después de la furia y sus derivados suele existir un arrepentimiento (salvo algunos casos, por supuesto) y ese arrepentimiento nos deja en una postura depresiva y vulnerable...

Desafortunadamente y aún consientes de lo anterior, son pocas las veces que tenemos el control sobre lo que hacemos o decimos cuando estamos enojados... no porque no podamos, sino porque no queremos. Porque muchas veces, iracundos nos sentimos poderosos (gracias a la adrenalina) y ese sentimiento de superioridad que nos otorga el sentirnos poderosos puede hacer estragos cuando padecemos una autoestima relativamente baja y / o no estamos acostumbrados a manejar el poder -nota: no me refiero al poder de mando-.

Como cualquier estado químico, en algún momento el efecto disminuye y es entonces cuando nos damos cuenta de lo hecho. Siempre que queramos darnos cuenta, porque como siempre, existe el poder de decidir si queremos llenarnos la cabeza de ideas y razones que justifiquen nuestra conducta ante nosotros mismos (que somos el mayor tirano) y nos ayuden a dormir bien por las noches.

El daño a las demás personas puede ser irreversible y ni toda la sinceridad ni toda la humildad ni todo el amor puede sanar ese "algo" que se quiebra en las relaciones, pero creo fielmente que lo peor es el daño que nos causamos a nosotros mismos durante esos ataques de ira...



4 comentarios:

Morosini dijo...

hay quienes se enojan por nimiedades; hay quienes nunca externan su sentir ante una adversidad... a veces actuamos sin querer herir y herimos sin querer...

una charla de café y buenos ánimos pueden arreglar muchas diferencias!

un beso!

(yo primis!!! jejeje)

Erick dijo...

También creo que nada puede reparar ese "algo" que se rompe en las relaciones.

"Libertad, con responsabilidad". Eso solía decirme papá mientras crecía y todos los días aprendo que es una de las pocas verdades que no cambian.

Con los años y los daños, he aprendido a controlar mi temperamento, demasiado inclinado hacia la ira. En los últimos tiempos, hasta me aterra pensar en enojarme. Siento que es uno de los peores errores en los que puedo incurrir. He aprendido a mirar hacia dentro y decirme "no quiero lastimar a nadie"; lo que pudiera ser enojo se vuelve tristeza porque, al fin y al cabo, el enojo y esas emociones que terminan en daño, son parte de todos los seres humanos...

Un abrazo, mi querida doppelgänger!

Erick dijo...

También creo que nada puede reparar ese "algo" que se rompe en las relaciones.

"Libertad, con responsabilidad". Eso solía decirme papá mientras crecía y todos los días aprendo que es una de las pocas verdades que no cambian.

Con los años y los daños, he aprendido a controlar mi temperamento, demasiado inclinado hacia la ira. En los últimos tiempos, hasta me aterra pensar en enojarme. Siento que es uno de los peores errores en los que puedo incurrir. He aprendido a mirar hacia dentro y decirme "no quiero lastimar a nadie"; lo que pudiera ser enojo se vuelve tristeza porque, al fin y al cabo, el enojo y esas emociones que terminan en daño, son parte de todos los seres humanos...

Un abrazo, mi querida doppelgänger!

Anónimo dijo...

Por otro lado somos humanos y deberíamos tener la expectativa de que como humanos vamos a (y nos van a) cometer errores. La predisposición a perdonar debería ser una cualidad humana y desafortunadamente no lo es. Es mas facil cometer errores que encontrar a alguien que esté dispuesto a perdonarlos (incluidos nosotros).

Besos!!